Esta semana, los hackers norcoreanos lograron perpetrar un ciberataque exitoso en el que robaron casi 41 millones de dólares en criptomonedas de un casino en línea y un sitio de apuestas deportivas. Las autoridades estadounidenses han expresado su preocupación de que este dinero pueda destinarse a reforzar el programa de armas nucleares de Corea del Norte en medio de las conversaciones de armas con Rusia.

El FBI anunció el miércoles que había rastreado el ataque a Stake.com hasta Corea del Norte y su grupo Lazarus, que se cree está patrocinado por el estado norcoreano. Lazarus ya había robado más de 200 millones de dólares en criptomonedas en el pasado, lo que indica su capacidad y determinación en el ciberdelito.

El momento de este último ataque es particularmente inquietante para las autoridades de EE.UU. UU., ya que ocurrió justo antes de una esperada reunión entre el líder norcoreano Kim Jong-Un y el presidente ruso, Vladimir Putin. Se espera que en esta reunión, los líderes discutan un acuerdo de armas que podría apoyar a Rusia en su actual invasión de Ucrania.

La Casa Blanca había advertido previamente sobre el envío de proyectiles y cohetes de Corea del Norte a Rusia, y la disposición del país asiático a negociar más acuerdos de armas.

El mes pasado, los medios estatales de Corea del Norte informaron que Kim y Putin estaban intercambiando cartas en las que expresaban su deseo de ampliar la «cooperación bilateral en todos los campos» y construir una «relación estratégica duradera de conformidad con las demandas de la nueva era”.

El robo de criptomonedas y la preocupación por su posible uso en programas nucleares subrayan la creciente importancia de la ciberseguridad en un mundo cada vez más interconectado y digitalizado. Las naciones y las organizaciones deben estar alerta y fortalecer sus defensas cibernéticas para hacer frente a amenazas como estas.